Ancestrología

Lo primero que los padres dan a los hijos es la vida. Con este acto de tan profunda realización le dan todo lo que tienen. No pueden ni agregar ni restar nada. En esta consumación del amor el padre y la madre lo dan todo. Que el hijo tome la vida tal como los padres se la dan sin omitir ni querer eliminar nada es un orden del amor.
 
El hijo es sus padres y si asiente a sus padres tal cual como son asiente a la vida que viene de lejos y a través de ellos. Este tomar le permite sintonizar con la vida y llevar adelante su desarrollo con todas sus potencialidades traspasando a sus propios hijos luego lo que tomo.
 
En cambio quien dice tal cual como son mis padres no los quiero, sustituye el tomar por el exigir y el reproche, el resultado es que los hijos se sienten vacíos e inactivos y no pueden estar en paz consigo mismo. El tomar al padre y a la madre es un proceso curativo. Cuando uno de los padres queda excluído el hijo sólo está a medias, nota la falta y es la base de la depresión.
 
Los hijos que piensan que tomando a sus padres en su totalidad asimilarían lo negativo de ellos pierden sin embargo lo bueno de ellos y no pueden encontrar su propia identidad quedando unidos en el reproche infantil. Del miedo a hacerse como los padres resulta que el hijo esta constantemente mirándolos. El desprenderse de los padres y crear lo propio requiere del finalizar con el reclamo del "me han dado demasiado poco, o aun me deben o lo que me dieron y en la forma que me lo dieron ha sido equivocado".
 
De esta manera los hijos quedan íntimamente ligados a los padres pero de un modo patológico. Ni el hijo tiene a los padres, ni los padres tienen al hijo. Tiene a los padres delante de sí y el hijo no puede avanzar. En cambio si los toma los tiene detrás toma su fuerza y puede avanzar y emprender su camino. La despedida se logra en cuanto tomo todo lo que me dieron y reconozco a mis padres con sus posibilidades y sus límites.
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 “LOS 5 ORDENES DE LA AYUDA”
 
Ayudar es un arte que requiere del poder sintonizarse con aquel al que se ayuda, entrar en contacto y  reconocimiento de aquello que, para él es verdaderamente significativo.
 
Cuando la persona busca  ayuda, con frecuencia está inmerso en su problema, en sus quejas,  y junto con ellas sus ya elaboradas hipótesis de causas de los mismos, como también de la solución. Y es que es justamente toda esta elaboración que se ha creado alrededor de un evento  lo que  hace que se encuentren atrapados en el mismo.
 
La ayuda es un elemento vital en el equilibrio de las relaciones humanas, no somos entes individuales y es solo a través de la ayuda que podemos crecer y desarrollarnos. Dependemos de ese haber tomado y recibido, y sólo en la medida que hayamos tomado de otros, estaremos preparados para dar y servir. Solo podemos dar aquello que tenemos y solo podemos esperar y tomar aquello que realmente necesitamos; así pues dar, recibir y tomar  tiene sus límites.
 
Quien se queja pierde la fuerza y aquello que ocurrió fue en vano, generalmente está fijado en aspectos secundarios de la relación y está dejando de lado lo más importante que ha recibido, que es la vida. Aquél que se queja de su pasado, permanece niño, nunca será adulto. Para la vida, los padres son irremplazables y perfectos. Ni les falta, ni les sobra. Han cumplido la tarea de traspasar la vida a la perfección. Si vemos a la humanidad y al mundo como tal, no hay nada más grande que el traspaso de la vida.  Y en el traspaso de la vida no hay fallo. Ante esto los padres siempre son perfectos.
 
La ayuda está al servicio de la supervivencia, del desarrollo y del crecimiento;  y se debe de tener en cuenta que  hay muchos eventos externos que no pueden ser cambiados, que si estos eventos no son tenidos en cuenta la ayuda está destinada al fracaso. La necesidad de muchos terapeutas de cambiar el destino de su cliente, depende muchas veces no de que el cliente quiera o tenga la necesidad de cambiar su destino, sino de lo insoportable que le parece al terapeuta la realidad del cliente.
 
Constelar a la familia conduce a unir aquello que estaba separado, se encuentran al servicio de la reconciliación con la vida y  especialmente con los padres. Nos ponemos al servicio de todos sin hacer distinciones entre buenos y malos en la familia. Cuando un terapeuta se alía con su cliente en contra de algún miembro de la familia está al servicio del conflicto y de la división, no de la unificación.
 
Nos ponemos en consonancia con el alma familiar y con la necesidad de la persona, otorgándole todo el espacio y el tiempo que necesite. Entonces esta alma nos muestra el camino y aparece la imagen que nos permite dar el siguiente paso. Muchas veces la solución no es lo que aparece, sino el movimiento que lleva hacia la solución.
 
Como elementos determinantes en el desarrollo terapéutico dentro del marco de las constelaciones familiares, tenemos: la observación, la percepción, la comprensión, la intuición y la concordancia.

 (material de Pedro Engel)


 

 

 

 
Las constelaciones familiares
¿Qué es una Constelación?
Etimológicamente conocemos por constelación un conjunto de estrellas que forman parte de un sistema dinámico y en continua interacción y evolución y que forman una imagen.

Analógicamente los seres humanos formamos parte de constelaciones que parten por ser familiares para ampliarse a otros grupos humanos.
Las constelaciones se rigen por leyes naturales, familiares, sociales y espirituales que condicionan su funcionamiento.

El trabajo de constelaciones familiares es un método terapéutico fenomenológico que se aplica a nivel individual o grupal y que busca restablecer " El orden del amor" en los sistemas humanos.
¿En qué se basan las constelaciones?
Se basa en la teoría de sistemas. Y dentro de ella en el reconocimiento de que los grupos humanos se rigen por leyes y patrones innatos, a los cuales se agregan todos aquellos que se van construyendo en la interacción cotidiana dentro de las familias y a sí mismo las familias construyen leyes y principios que rigen la interacción de sus núcleos con las de otras familias, llegando a construir las leyes sociales que permitirán un funcionamiento acorde con las necesidades particulares y grupales.

Este conjunto de leyes naturales, familiares, sociales y espirituales que rigen el funcionamiento de los núcleos humanos es lo que Bert Hellinger llama los órdenes del amor. La trasgresión de los órdenes del amor en las interacciones humanas será el origen de los conflictos y las discordancias internas que pueden llegar a manifestarse como patologías individuales, familiares, grupales o sociales.
Bert Hellinger parte de la idea sistémica de que el individuo es un ente grupal. De esta manera para la existencia de un hijo es indispensable la existencia de unos padres y para la existencia de estos padres, fue indispensable a su vez la existencia de los suyos propios y así podríamos irnos hacia atrás en el tiempo hasta el mismo comienzo de la creación de la vida. Cada persona es el final de una pirámide de muchos seres humanos que han sido indispensables para su existencia. Cada nuevo vínculo enriquecerá los sistemas ya existentes y ampliará la historia y será responsable de acuerdo a su concordancia con las leyes de la vida y de su núcleo social, del gradiente de nutrición y de salud de las generaciones presentes y futuras.
Los sistemas familiares son sistemas abiertos que tienden a autorregularse para asegurar su supervivencia pero que a su vez se nutren, interactúan y se vinculan con otros sistemas familiares, llegando a constituir clanes, grupos, comunidades, sociedades y naciones. Todos ellos enriquecidos por innumerables virtudes, pero a su vez obstruidos por los innumerables conflictos que vamos tejiendo a lo largo de los años.
Cada ser humano trae en si mismo toda la información de las vidas de las que procede tanto a nivel psíquico como a nivel físico. Es aquello que llamamos herencia se encuentra impreso en lo más profundo de nuestro ser, en nuestros genes y en el inconsciente colectivo de nuestra familia y tiene la capacidad de ser transmitida de generación en generación.
Así pues algunos heredamos los ojos verdes del abuelo, las piernas cortas que también tenía nuestro padre y que a su vez tenía su propia madre. Otros miembros de nuestra familia nacerán con los ojos pardos y las piernas cortas evocando a otra fracción de la herencia familiar.

También heredamos por ejemplo, el buen o mal carácter, gustos determinados, la diligencia, la fuerza y el compromiso o las tendencias depresivas, neuróticas, psicóticas u obsesivas que caracterizaron posiblemente alguno de nuestros antepasados.
Formamos entonces parte del alma y del destino de muchas personas con las cuales estamos de alguna manera directamente relacionados. Es un alma que es arte y parte de una historia y que se hereda de generación en generación y que marca a cada ser humano de una manera particular. Somos parte del campo morfogenético de nuestra especie y particularmente del campo morfogenético de nuestra familia. Allí se alberga toda la información de nuestra historia familiar la conozcamos o no. Esta historia está impresa en nuestras células conllevando un orden que permite que la vida fluya a través de nosotros. Este orden se traducirá en cualidades. Pero también heredamos los conflictos no resueltos que se hayan podido generar en el seno de nuestras familias debido a factores como pueden ser:

-La violencia intra o extrafamiliar ( guerras, asesinatos, suicidios, luchas de poder )
-Perdidas de seres queridos
-Abortos
-Separaciones traumáticas
-Abandonos
-Accidentes fatales
-Exclusión de personas de la familia
-Inversión del orden jerárquico dentro del seno familiar
-Secretos familiares, como pueden ser la de la existencia de relaciones vinculantes extramaritales, hijos no reconocidos, crímenes, etc.….

Cuanto más desorden, cuanto más conflicto, mas severas suelen ser las dificultades que se manifiestan en los seres y con frecuencia nos encontramos ante enfermedades crónicas, adicciones o problemas mentales graves, más conflictos, más guerras, mayor devastación, mayor problemática familiar, social, laboral, etc.

 

¿En qué puede ayudarnos?
A través de éste método, se busca identificar los conflictos y los puntos nudales del sistema familiar, laboral o social que están dificultando el flujo organizado de la vida. Y a partir de allí, en la medida que el mismo sistema lo permita, se restaura el orden perdido, desatando estos nudos y permitiendo un nuevo fluiren la vida de las personas comprometidas.

Este trabajo pretende que cada individuo esté en consonancia con su destino y ocupe el lugar que le corresponde en los grupos con los cuales interactúa para que pueda desarrollar su proyecto de vida de una manera más armónica y sostenible.
La importancia de las constelaciones familiares radica no solamente en el hecho de que pueda permitirnos sanar aspectos personales de nuestras propias vidas. Su verdadera fuerza se manifiesta en el alma familiar y frecuentemente tras una constelación empiezan a sucederse cambios en las familias o grupos involucrados.
Otra de las grandes virtudes de las constelaciones es que nos permite restablecer un orden que va a favorecer a las generaciones venideras, pues lo que nos ha mostrado la experiencia, es que muchos temas no resueltos en las familias, pueden terminar reproduciéndose y afectando a algún miembro de una generación posterior que, de una manera muchas veces no conciente, termina identificándose con alguno de los miembros involucrados en la situación no resuelta.
Origen e historia
Bert Hellinger, el creador de este método terapéutico, es un psicoterapeuta alemán nacido en 1925, con formación en múltiples disciplinas, dentro las que destacan el psicoanálisis, el psicodrama, la terapia Gestalt, la terapia primal, la hipnosis y especialmente el enfoque sistémico. El trabajo y el desarrollo de la técnica de constelaciones familiares es una síntesis terapéutica que se nutre de las bases de estas escuelas y que nace en los años ochenta en Alemania.

Bert Hellinger ha hecho profundas reflexiones sobre el orden y las leyes naturales que rigen a la gran familia humana. Para él, cada ser humano es arte y parte de su sistema familiar y depende de él para su existencia y su calidad de vida. Según su criterio, para que la vida fluya adecuadamente es necesaria la coherencia y la concordancia consigo mismo y con el sistema familiar y social en el que vivimos. Cada familia entrega a sus miembros una información particular que ha sido tejida y construida a través del tiempo y de su propia historia particular.

Actualmente las constelaciones familiares han tomado fuerza a nivel mundial por su profundidad y por su capacidad de llegar de una manera sencilla y económica a muchas personas que están en el proceso de revisar y encontrar soluciones en sus vidas. Bert aun da conferencias y seminarios por todo el mundo y hay terapeutas consteladores en muchos países.
Información tomada de la página (mantra.com)
 
Bert Hellinger, teólogo y filósofo alemán, considera a sus padres y a su niñez en casa la primera, mayor y principal influencia de todo su trabajo. Su particular manera de ver la fé le proporcionó a toda su familia una inmunidad en contra de las creencias distorsionadas del nazismo.
 
Debido a sus repetidas ausencias en las reuniones de la Organización de Hitler para la Juventud y su participación en una organización juvenil católica (ilegal), fue clasificado por la Gestapo como "Sospechoso de ser un enemigo de la gente". Su huida de la Gestapo fue paradógicamente posible cuando fue emboscado. Con tan solo 17 años, se volvió soldado, experimentó la realidad del combate, la captura, la derrota, y fue hecho prisionero de guerra en Bélgica.
 
Hellinger había deseado convertirse en sacerdote durante toda su niñez. A los 20 años, ya liberado, entró en una orden católica religiosa y empezó un nuevo y largo proceso de purificación silenciosa del cuerpo, mente y espiritu; estudiando, contemplando y meditando.
 
Vivió 16 años en Sudáfrica como misionero católico entre los zulúes. Dirigía una escuela grande, donde enseñaba y era el sacerdote de una parroquia simultáneamente. Esta experiencia influyó también poderosamente en su trabajo.
 
A su regreso a Europa, se entrenó en terapia Gestalt, se formó como psicoanalista en Viena y con Janov en la terapia primal. Posteriormente se dedicó a la Terapia Familiar Sistémica y entró en contacto con el "orden original" de los sistemas, desarrollando su propio método con las constelaciones familiares. El trabajo de Milton Erickson tuvo una gran influencia en su trabajo, y finalmente incluyó la Progamación Neurolingüïstica en su enfoque.
 
Más información acerca de Bert Hellinger www.hellinger.com

 


 

 
La conciencia familiar

La conciencia familiar se manifiesta como una sensación de bienestar o malestar que se respira en el ambiente familiar. Aunque sus miembros apenas pueden percibir sus raíces, su origen se puede vislumbrar en la historia oculta de la familia.

Para la conciencia individual es un proceso inconsciente, pero la fuerza de su impulso crea dinámicas que desbordan y modelan los comportamientos de los miembros del sistema familiar.
Las Constelaciones Familiares desvelan las dinámicas ocultas en el sistema familiar, ayudan a enfocar la situación, y permiten resolver relaciones conflictivas y otras implicaciones sistémicas.

Los talleres de Constelaciones realizan con una eficacia sorprendente el trabajo de comprender y armonizar los desequilibrios energéticos, emocionales y estructurales que sufren las familias (y los sistemas en general), identificando rápidamente los asuntos ocultos que generan conflictos.

Desvelar el origen de las fuerzas que gobiernan la realidad del sistema familiar no solo fortalece las relaciones dentro de la familia sino que también trae paz y tranquilidad a sus miembros.

Cuál es la labor del terapeuta que dirige una Constelación?

Acompañar al movimiento del “alma de la constelación” con el objetivo de solucionar los desequilibrios manifiestos del sistema, mediante la verificación de tres elementos básicos:

Vínculo y pertenencia.
Equilibrio entre dar y tomar.
Orden.
Vínculo y pertenencia

De la misma forma que es vital respetar las leyes de la naturaleza y del universo, reconocer los órdenes que gobiernan las relaciones humanas es trascendental.
Todos los miembros de una familia tienen un sentido de pertenencia innato. Si algún miembro es excluido, aunque sea por un motivo aparentemente razonable, otro miembro de una generación posterior repetirá su suerte.

Ningún miembro de una familia puede ser apartado o marginado por ser alcohólico, drogadicto u homosexual, ni debido a su estatus económico, cultural o social, ni tampoco por sus creencias, su raza o su color.

Cuando alguien no es reconocido en su vínculo natural con la familia ni se respeta el lugar que le corresponde, toda la familia sufre las consecuencias, incluidos los miembros que no saben nada de lo ocurrido.

Las investigaciones realizadas por Bert Hellinger parecen confirmar que las personas que son apartadas de su familia, más adelante son “representadas” por otros miembros de la misma familia. Así, en generaciones posteriores, parecen repetirse las enfermedades, las adicciones, los suicidios, los accidentes,... Lo que Hellinger deduce de todo ello es que la conciencia familiar intenta compensar las injusticias sufridas por los miembros de las generaciones anteriores. Esta conciencia se encarga, por decirlo de alguna manera, de darles el lugar que les fue negado.

Equilibrio entre dar y tomar
Todo ser humano necesita encontrar un equilibrio entre dar y tomar (recibir), entre ganar y perder. Una relación tiende a romperse cuando la relación entre el dar y el tomar no está equilibrada. Si lo que se da no es compensado con lo que se recibe, surgirán problemas.

Cuando la relación no es proporcionada, es muy difícil soportar el desequilibrio. Por esta razón, no es conveniente dar mucho más de lo que el otro sea capaz de devolver, porque éste siempre se sentirá incómodo con la deuda. Cuando alguien no tiene posibilidad de conseguir un equilibrio proporcionado se generan conflictos que casi siempre conducen al fin de la relación.

Orden en la familia
Con frecuencia, se ocultan ciertos sucesos (suicidios, abortos voluntarios, viejos amores, crímenes, injusticias, etc.) para intentar alejarlos de la memoria familiar, pero esta queda impregnada energéticamente de estos sucesos y, al no encontrar donde ubicarlos o situarlos, se produce un desconcierto generalizado en la familia.
Debido a ello, los padres o los hijos asumen papeles que no les corresponden: el hijo hace de padre, el hermano mediano de primogénito, el abuelo de padre del nieto, etc.

Este desconcierto se convierte en un continuo desasosiego cuando además no se respeta ni se honra a uno de los padres, excluyéndolo, marginándolo o negándole el lugar que le corresponde (también afecta cuando no se respeta el lugar que debe ocupar una pareja anterior del padre o de la madre).

En muchas ocasiones, como consecuencia de este desajuste energético/vivencial, los hijos son quienes se ven obligados a dar y los padres los que reciben, cuando en realidad los hijos únicamente tienen la obligación de amar, honrar y respetar a sus padres. Todo lo demás debería de nacer del amor que sienten hacia ellos y no como una obligación. Reconocer estos órdenes que gobiernan las relaciones familiares, permite restablecer el equilibrio y el orden natural en nuestras vidas.

El proceso

Una Constelación Familiar es una experiencia vivencial en grupo en la que un participante, que desea trabajar un tema específico, selecciona, entre los asistentes al taller, a varias personas para "representar" a miembros de su familia. Seguidamente los coloca en el lugar que intuitivamente siente que le corresponde a cada uno, según la relación de cercanía o distancia que existe entre ellos.

En unos instantes, los “representantes” (que deberían ser personas que desconocen a quienes representan) asumen actitudes y expresiones muy similares a las personas a quienes están representando. Por una razón que actúa más allá de la lógica racional, cuando los representantes son situados en la constelación, experimentan sensaciones corporales y sentimientos que reflejan con bastante fidelidad las emociones, los gestos y hasta las expresiones verbales de las personas a quienes “interpretan”.

Las evidencias que se presentan durante una constelación son tan convincentes que los asistentes comprenden rápidamente que lo que está sucediendo no es una “actuación” imaginaria de los representantes sino que es algo mucho más profundo.
 
Es sorprendente ver cómo, sin ningún tipo de sugestión o inducción, los representantes empiezan a exteriorizar gestos y sentimientos semejantes a los de las personas representadas, algo que pueden constatar todos aquellos que han visto su propia constelación.
Con frecuencia fluyen, de forma espontánea, lágrimas y expresiones de afecto, acompañadas de emociones que parecen reflejar fielmente las de los miembros de la familia representada.
Mediante esta dinámica tan especial, los participantes revelan una parte esencial de lo que sucede en el interior de la familia representada.
Con frases curativas y ritos del lenguaje corporal, el terapeuta intenta corregir la vieja dinámica para orientarla hacia la solución, creando una conciencia de aceptación de la realidad, el equilibrio y la compensación, al mismo tiempo que se muestra cómo, con amor, es posible sanar lo que está herido.
Explicaciones adicionales
Una Constelación Familiar es una dinámica de grupo que permite identificar rápidamente los enredos ocultos que generan conflictos en las familias y en las relaciones personales en general; una forma de terapia sistémica que ayuda a descubrir los enredos que causan el conflicto y a enfocar inmediatamente la solución.
El terapeuta sistémico Bert Hellinger descubrió una forma especial de explorar la conciencia familiar a través de esta dinámica de grupo.
La psiquis de la propia familia –el alma familiar- gobierna las conductas que asumen sus miembros.
A través de las Constelaciones Familiares los entramados de la psiquis familiar se hacen conscientes y surge una oportunidad inigualable para la solución.
Es preferible que al menos la mayoría de los asistentes no se conozcan entre si, para así poder elegir representantes cuya “inocencia” no esté condicionada por lo que saben de las personas representadas. Una persona –cliente- al configurar la constelación de su propia familia, elige a los representantes de los miembros de su familia, mientras las demás personas participan en calidad de observadores.
Quien desee explorar la dinámica oculta en su familia tan solo tiene que formular, de manera breve, un asunto o una pregunta acerca de lo que desea averiguar. Por ejemplo: "¿Por qué no logro encontrar una pareja estable en mi vida?", “Por qué se repiten las situaciones trágicas en mi familia”, etc.
Después, basta con que el cliente mencione algunos hechos significativos que han sucedido en su familia: muertes, accidentes, matrimonios anteriores, etc..
A continuación, el terapeuta ayuda a dar forma a la constelación con la finalidad de descubrir las implicaciones sistémicas relacionadas con el asunto o pregunta.

Existe alguna explicación científica razonable para este fenómeno?

Algunos relacionan este fenómeno con los campos morfogenéticos del biólogo inglés Rupert Sheldrake (En Alemania, el doctor Albrecht Mahr lo llama “wissende Felder” o ”campos conocedores/campos con memoria”).
 Estos campos se manifiestan como campo energéticos que existen de la misma forma que existen los campos electromagnéticos, pero funcionan de forma diferente, "conteniendo" o "almacenando" información y energía de los sistemas, los grupos, las especies,....
Otros creen que es un desafío a cualquier explicación científica y que pertenece más bien al campo de la psicomagia.
 
(autor Pedro Engel)


 
 
Ancestrología mi visión
Ancestrología, que fácil de comprender después de todos estos años estudiando contigo, compartiendo los miles de detalles familiares y situaciones que en ocasiones parecían casi imposibles de solucionar, pero que difícil de explicar, ahora que me pides que escriba algo para tu libro, estando a un día de mi cumpleaños, estoy feliz, el día es gris y frío pero mi Alma se encuentra en paz ….ha sido mucho lo que ha pasado desde aquel primer taller en tu casa mágica, hace ya mas de tres años, muchas cosas vienen a mi memoria, pero particularmente recuerdo el ver escrito en una gran cartulina blanca, los nombres de mis padres, abuelos y bisabuelos, que desconección mas grande sentía con todos ellos, la primera sensación fue muy fuerte y recuerdo que no paré de llorar, sin saber exactamente que me generaba tanto dolor….para mi ha sido muy difícil poner a mis padres en el corazón, ya que mi historia familiar al igual que muchas otras, está cargada de sensaciones de abandono, penas, sufrimientos, rabias, enojos y frustraciones, y si bien no hay ninguna historia mas triste o mas trágica que otras, es la mia, es mi historia.
Es importante destacar que por mas de 20 años justifiqué todo en mi vida o mi forma de abordar la vida, basándome en la “triste historia de mi vida”, mis padres, mi hermana, el abandono de mis padres, la enfermedad de mi hermana, y en lo emocional llegué a empantanarme en un bosque oscuro dónde no llegaba luz, mi alma se enfermó y yo también tanto así que ya para mi no tenía mucho sentido seguir viviendo.   Diferentes circunstancias me hicieron seguir “sobreviviendo”, yendo a cuanto sanador, chamán, sahumerio, bruja (colega), vidente y médicos en general, en busca de quién  tuviera la llave mágica o la pócima mágica que me permitiera salir de ese estado lastimoso en el que se había convertido mi vida emocional.
Recuerdo claramente aquel primer árbol que hicimos juntos y la cantidad de energía que movió en mi interior, al ver a mis padres, empezar a comprender las circunstancias de sus propias vidas, sus propios padres, y los padres de ellos, así sucesivamente, me hicieron reflexionar y por primera vez empezar a mirar a mis propios hijos….fue una experiencia muy fuerte tomar consciencia que durante mucho tiempo estuve mas enfocada en lo que mis padres “me hicieron”, que en lo que yo estaba “haciendo con mis propios hijos”, si bien no era repetir una historia, pero estaba siendo peligrosamente muy similar. Esta toma de consciencia no ha sido para nada fácil ya que como todo trabajo de crecimiento personal, depende exclusivamente de mi, y si bien tu me guiaste y me diste las herramientas para comprender y sanar, no fue hasta que decidí tomar acción y de verdad, iniciar el proceso de madurar, y tomar total control de mi vida hacerme responsable de mi presente, y comprender con altura de miras lo que mis padres de verdad me dieron, también este trabajo de ancestrología me permitió ordenar a mi propia familia… con pavor ví como había invertido los órdenes de mi propia familia, poníendome yo en el lugar de hija y dejando a mi hijo mayor con responsabilidades emocionales que eran superiores a lo que él para su edad podía asumir…
En fin, este trabajo ha sido la mas grande toma de consciencia de mi vida, me ha permitido sanar profundamente los vacíos de mi Alma, al descubrir que mis padres eran personas tan vulnerables como yo, y que me era mucho mas fácil culparlos a ellos de todo lo malo que ocurría en mi vida, que tomar real responsabilidad de mi propia vida, asumir mis roles con madurez, y no desde una eterna victimización.
Tomar total control de mis actos y mas que todo, poner a mi padre y a mi madre en mi corazón, con paz, con serenidad, pero sobretodo con mucho amor, el comprender que en realidad mis padres me dieron la vida, y depende solo de mi hacer de esa vida algo bueno y feliz, no ha sido tarea fácil, porque mi ego siempre trataba de volver a atraparme en los dolores ys culpas… en fin, solo puedo decir a quién lea estas líneas, que no existe ninguna pócima mágica, no existe ningún colega (brujo/a), que nos pueda hacer sanar, solo somos nosotros que tenemos la posibilidad de hacerlo, y las llaves de nuestra sanación la tienen nuestros padres, cada uno tiene una llave, que una vez unidas se transforman mágicamente en una llave de oro….que abre nuestra alma y la sana para siempre, una vez que comprendí que mi mamá hizo lo que pudo con las herramientas que tuvo para criarme, se me hizo fácil aceptar muchas otras cosas en mi vida, para mi fue mucho mas difícil poner a mi mamá en el corazón, porque si bien la amaba profundamente, siempre critiqué sus actuaciones, con horror vi hace no mucho tiempo que yo repetía sus patrones de conducta, aquellos que tanto critiqué, en fin, la Ancestrología, para mi ha sido mi única sanación y solo puedo decir….muchas gracias profe, por todo lo que me enseñaste y por las herramientas que me diste, pero principalmente muchas gracias por haberme devuelto a mis padres, ya que sin ellos respaldándome, era una mujer huérfana que iba llorando por la vida. 
Ahora con mis padres en mi corazón, soy una persona fuerte y segura que camina para adelante y se enfoca en el futuro y que agradece cada día el maravilloso regalo de vida que me dieron.
Autora : Verónica Aros
 
 
 
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